Mi primera semana del programa se pasó muy despacito. Los primeros días me dolió la cabeza de estar pensando totalmente en español. También la comida no era de mi gustos y empezar nueva relaciones de amistad siempre es difícil.

Cuando llegué a Middlebury tuve un resfriado que empeoraba. El sábado en la noche me desperté con un dolor en mi oreja. Era tan mal que fui a la sala de emergencia a las tres en la mañana.

Cuando llegué al hospital esperé dos horas a ver al doctor. Cuando él me atendió empezó una historia muy larga porque el no quería darme un antibiótico. Al final yo estaba tan frustrada que empecé a llorar.  Le dije que no me importaba que el pensó y que tenía darme medicina. Parecía un poco sorprendido y empezó a escribir una prescripción.

Lunes, el principio de las clases, me sentía muy cansada por las cosas que pasaron en el fin de semana. Lo bueno es que toda la gente, incluyendo mis profesores, me caen bien.

Cuando viernes llegó, tomé unas bebidas en la fiesta pero el cansancio me llevó a la cama temprano a dormir.

Después de esta experiencia de la primera semana creo que las cosas solo pueden mejorar…esperamos.